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martes, 2 de julio de 2013

Teddybears: La rebelión de los ositos [Reseña]

Con motivo del cumpleaños de mi pareja, Néstor, decido embarcarme en la aventura de dirigir por primera vez en mi vida un rol en vivo (Teddybears: La rebelión de los ositos), una experiencia que seguramente no olvidaré. Decidí pedir ayuda de algún socio/a bondadoso que quisiera meterse de lleno en el compromiso de colaborar dirigiéndola conmigo. La única valiente que aceptó hacerlo en menos de 48 horas fue nuestra secretaria Jessica.

Juntas fabricamos con cartulina el atrezo, y nos ocupamos de llevar ositos de peluches y velas para dar ambiente a la sala y complementos para todos. Fue la preparación de partida más divertida de la historia, y aunque teníamos cierto temor a cómo se iba a desarrollar la partida, no podíamos parar de reír mientras la organizábamos.



Llegado el día de la partida, Jessica y yo nos maquillamos unas pequeñas orejas de oso en la frente y nos pusimos unos cartelitos hechos con cartulina que decían: “TeddyMáster”. Todos empezaron a reír y a preguntarnos de qué íbamos disfrazadas, a lo que respondimos: “somos las TeddyMásters y vamos a jugar una partida de rol en vivo”.

Entonces comenzamos con el reparto de personajes:

Néstor -> Sr. Cosquillas con unas garras hechas con cartulina roja.
Tony. G -> Garfio, llevaba un garfio hecho con cartulina y papel aluminio.
Jose -> Burbujas, vestía ropa azul y llevaba colorete también azul en las mejillas.
Fran -> Sir Lancel, con corbata y camisa.
Jose. 3 -> Suuh, llevaba un gorro con una flor, un pañuelo y coloretes rojos.
Tony -> Perro, vestía un gorro negro y una camiseta con muchas tiras de cartulina colgando además de maquillaje simulando heridas.

Si la preparación fue divertida, no sé como describiros el reparto de personajes con los complementos y el maquillaje. Separamos a los jugadores en diferentes salas mientras les entregábamos sus personajes, las risas se oían en todas las habitaciones y los jugadores estaban ansiosos por ver qué “pintas” llevaban los demás.

En este rol en vivo los jugadores interpretan a ositos de peluche que tienen vida. Los peluches, cansados de la tiranía de los humanos que les obligan a llevar chips, los manipulan y destrozan hasta que quedan inservibles, deciden rebelarse y convocan una reunión para diseñar el plan perfecto de venganza.

AVISO: A partir de aquí se desvelan partes importantes de la trama. Te aconsejamos que no sigas leyendo si no tienes pensado dirigir este Rol en Vivo.

La partida comenzó con el discurso del anfitrión y organizador de la reunión de los Teddys, el Sr.Cosquillasque estuvo de pie, dando vueltas alrededor de la mesa, incentivando al resto de los Teddys a la revolución contra los humanos. Los demás estuvieron sentados a la mesa dando sus razones en contra y a favor de la revolución, excepto Perro, que se pasó toda la reunión corriendo de un lado para otro y molestando a los demás desde debajo de la mesa.

Garfio, el más revolucionario, fue poco escuchado en sus proposiciones, (a pesar de que el Sr. Cosquillas estuvo de su lado en más de una ocasión) y fue el único que abandonó la reunión antes de tiempo, harto de que no le tomaran en serio. Burbujas se posicionó demasiado pronto a favor de los humanos y eso hizo que los votos para elegir a un líder fueran un completo desastre:

Burbujas y Suuh apoyándose mutuamente, al igual que Garfio con el Sr. Cosquillas, el pobre Sir Lancel apoyando siempre el discurso que era menos radical (ya que su personaje era neutral), y Perro dando la nota y apoyando a todo el mundo. 

Todo esto hizo que la decisión de elegir a un líder fuese imposible, incluso llegó un momento que parecía que iba a ganar Perro, hasta que las TeddyMásters volvimos a darle un toque en el hombro, (lo que provocaba que a su personaje se le olvidara todo lo que había pasado hasta ahora) y Perro dejó de parecer la opción más fiable. Al final Suuh fue la más lista de todas ya que solo habló un par de veces en el momento propicio, cuando todo parecía muy confuso, insinuando que venía un cargamento de Teddys al puerto y que sabía como llegar. Por supuesto Suuh era la osita malvada (era agente infiltrado del FBI) y en el puerto les esperaban para capturarlos a todos.

Después de la partida todos quedamos exhaustos de tanto reír, y todo el mundo estuvo de acuerdo en que había sido una gran experiencia y que teníamos que volver a repetir otra pronto. No puedo terminar esta reseña sin dar una mención especial a Jessica por dirigir esta partida conmigo, a su autor Inyor por crearla (en dos palabras: ¡ERES GRANDE!) y por supuesto a varios personajes, cuya interpretación hizo que la partida pasara a ser la mejor partida de rol que he dirigido hasta ahora:

  • Perro: porque les estaba volviendo a todos locos, sin parar de moverse y preguntando los nombres de todos sin cesar. Su frase: “Hola, ¿y tú quién eres?”.
  • Suuh: porque los engañó a todos. Su frase: “Creo que viene un cargamento de Teddys al puerto”.
  • Sir Lancel: por su cordura y serenidad. Su frase: “Podríamos subyugar a los cerditos hucha, para conseguir dinero” (su personaje quería subyugar a las truchas, no a las huchas, pero no lo entendió y le pareció más lógico que fueran huchas de cerditos).
  • Sr. Cosquillas: porque su discurso fue muy bueno, a pesar de que nadie le hiciera caso, y porque nadie podía parar de reír cuando otro le hacía cosquillas (su personaje sufría descargas eléctricas cuando le tocaban la barriga, lo que le provocaba convulsiones y una risa macabra que en realidad era llanto). Su frase: “¡Hay que secuestrar a Barack Obama!”.

En fin, una partida loquísima que le recomiendo a todo el mundo, principiante o no, porque aunque es muy sencilla, puede degenerar muchísimo.

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